El pasado 28 de octubre celebramos a uno de los santos con más devotos dentro de la comunidad religiosa.

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA

LÁZARO CÁRDENAS, MICH.-San Judas Tadeo es uno de los santos más populares en la religión católica, quizá por los varios favores celestiales que le consigue a sus devotos, que le rezan con fe para pedirles beneficios como buena suerte en algo, conseguir empleo, salud, casa u otras cositas, por más complicadas o imposibles que suenen.

Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles de Jesús, aunque su nombre varía. Por ejemplo, los evangelistas San Mateo y San Marcos lo nombran simplemente Tadeo, pero por su lado, Lucas lo denomina «Judas de Santiago». Lo más probable es que el nombre entero fue establecido para distinguirlo del otro apóstol Judas Iscariote, quien fue aquel que entregó a Jesús.

El Padre Serafín Elizarrarás Almanza dijo que el nombre Judas es una palabra hebrea que significa «alabanzas sean dadas a Dios». Mientras tanto, Tadeo es un término que tiene un origen más desconocido. Hay quienes dicen que proviene del arameo y que significaría «el valiente» o «pecho» y relacionado, «hombre de pecho robusto», pero también dicen que significaría «magnánimo».

Judas Tadeo fue una figura importante en la vida de Jesús, desde pequeño. Se dice incluso que era su primo, ya que supuestamente tenía parentesco con San Joaquín y Santa Ana, padres de la Santísima Virgen. Sobrino nieto de estos dos santos, era entonces sobrino de María y José, por lo que resultaría primo de nuestro Señor Jesucristo

Actualmente, la religión católica lo venera como el santo de las «causas difíciles y desesperadas». Su fiesta se celebra en la liturgia católica el 28 de octubre, aunque popularmente suele ser recordado el día 28 de cada mes.

Durante su adolescencia y juventud, Judas fue compañero cercano de Jesús. Cuando Jesús comenzó su vida pública, Judas dejó todo por seguirle y se convirtio así en uno de sus apóstoles. También se asegura que fue una de las figuras prominentes en la noche de la Última Cena, siendo muy activo en el discuruso de Jesús, con preguntas como «¿Por qué revelas tus secretos a nosotros y no al mundo entero?»

Como Apóstol, trabajó tras la muerte de Jesús en convertir a la gente. Fue misionero por toda la Mesopotamia durante diez años. Luego regresó a Jerusalén para el Concilio de los Apóstoles y se unió a su compañero apóstol Simón en Libia, donde los dos predicaron el Evangelio a todos los habitantes.

Judas Tadeo y Simón tuvieron problemas al pelearse con dos sacerdotes paganos, que hicieron que el pueblo entero se levantara contra ellos. Fueron encarcelados y recibieron juntos la corona del martirio, falleciendo tras ser torturados y asesinados; es por eso que la Iglesia los celebra el mismo día.

Antes de morir supuestamente San Judas miró a San Simón y le dijo que veía al Señor que los llamaba hacia Él. Según la tradición, a San Simón lo mataron cortando su cuerpo en dos y a San Judas Tadeo lo mataron a golpes en la cabeza con un mazo o cachiporra, y más tarde le cortaron la cabeza con un hacha.

Los cuerpos de los dos Santos fueron entonces trasladadas a Roma y sus reliquias se encuentran en un altar de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, desde donde se les venera por creyentes de todo el mundo.

Como en realidad hay escasos datos sobre Judas Tadeo, son varias las formas en las que se le representa. Por ejemplo, aquí lo vemos cargando una Biblia y con un hacha, que es referencia al arma con el que se le mató. En otras efigies lo vemos con un mazo o cachiporra en su lugar.

Una de sus representaciones más populares es que porta una imagen de Jesús, a veces con forma de medallón, en el pecho. Esto debido al parecido no sólo físico, sino también espiritual del popular santo con Él. Además lleva una llama de fuego en la cabeza porque recibió al Espíritu Santo en Pentecostés.

Efigies de San Judas Tadeo también suelen llevar un bastón como símbolo de las grandes distancias que recorrió mientras predicaba, pero es justo este palo el que ha sido motivo de controversia, ya que, dependiendo si está con su mano izquierda o derecha, es considerado el patrono para gente delincuente.

Y es que San Judas Tadeo desde hace tiempo también es considerado el «patrono de los delincuentes» porque hay muchos que le rezan o veneran pidiéndole suerte en sus atracos o por agradecerle favores de que les haya ido bien en sus hechos delictivos.

Supuestamente, si la figura de San Judas tiene el garrote del lado izquierdo entonces es el patrono de los narcotraficantes, de los secuestradores y otros criminales, pero si lo tiene del lado derecho, es el correcto y «auténtico», digno de la gente buena.

Esta imagen incorrecta de San Judas lo atribuyen a que la efigie con el bastón izquierdo es falsificada. Como le relató a Univision el padre José de Jesús Aguilar Valdés: «Cuando hablamos de imágenes de estampas también hay derechos de algunos impresores, particularmente italianos que sacaron las imágenes de San Judas Tadeo. Para copiar la imagen los falsificadores simplemente la invirtieron».

Entonces, esta extraña derivación del patrono de «criminales» viene al parecer sencillamente de una cuestión de piratería y derechos, que fue cambiando en una extraña tradición que los criminales han adoptado y le han adjudicado a San Judas Tadeo.

El principal centro de devoción de San Judas Tadeo en México se realiza en el Templo de San Hipólito de la capital, a donde llegan miles de sus fieles peregrinos el día 28 de cada mes, cargando sus efigies y listos para rendirle tributo.

Pero la devoción por San Judas Tadeo también se vive en otros estados mexicanos como Michoacán, Estado de México, Puebla, Querétaro, Chihuahua, Zacatecas o Baja California, en donde también se reúnen sus fieles este día para aprovechar y pedirle sus favores.

Pero por el día de San Judas, particularmente este 28 de octubre, también se visten las calles y el transporte público en México. Se realizan varias fiestas públicas a los alrededores de la Iglesia, a donde llegan cientos de personas cargando sus efigies.

Se tiene como costumbre también ir por primera vez a su templo y obsequiar ofrendas a los cientos de asistentes que llenan este templo, localizado en la esquina de Avenida Hidalgo y Paseo de la Reforma. Se suele llevar hasta el templo imágenes del santo desde la casa del fiel, mostrándolo públicamente.

Hay gente que acostumbra regalar a las puertas del recinto distintas cosas, como rosarios, novenas al santo, dulces o flores, como agradecimiento por los favores recibidos.

Incluso las calles aledañas al Templo de San Hipólito tienen que ser cerradas a la circulación, para preservar la integridad de los miles de fieles que llegan el 28 de octubre al lugar.

También en varios países latinos es común la veneración a San Judas Tadeo, como ocurre en Guatemala, Cuba, Chile y Panamá, en donde es uno de los santos de mayor devoción.

Finalmente, ¿cómo es que nació la noción de que podemos pedirles a Judas Tadeo cualquier favorcito? Su origen como «patrono de las causas imposibles» al parecer vino con Santa Brígida de Suecia, mística y patrona de Europa, quien escribió que un día Jesús le recomendó que cuando quisiera obtener ciertos favores, los pidiera por medio de San Judas Tadeo.

Es así como San Judas anima a los cristianos a llevar una vida fundada en la fe, el amor a Dios, la esperanza y la oración. Alienta la práctica del amor al prójimo; exhorta a los cristianos a que sean pacientes y predicar la palabra del Señor.

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