*Los últimos días son los más saturados, afirmaron algunos notarios
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Las 7 notarías en el municipio registran su actividad más alta en septiembre, mes del testamento, pues la mayoría de quienes desean dictar su última voluntad aprovechan los descuentos, así lo expresó el notario Rogaciano Morales Reyes. Cabe recordar que en septiembre del 2018 se registraron alrededor de unos mil 300 testamentos en la región costa de Lázaro Cárdenas, mientras que del mes de enero a agosto, la cifra fue de 140 a 220 al mes, un incremento de 45%.
Son los dos o tres últimos días antes de que finalice septiembre cuando la mayor cantidad de gente solicita la elaboración de un testamento, pues el costo de uno normal; con pocas propiedades, beneficiarios y hasta un legado oscila en 2 mil 800 pesos, precio que baja a mil 500 este mes. Morales Reyes, expresó que hasta la fecha no han recibido notificación del Consejo Estatal de Notarios sin embargo ya están preparados para recibir a los interesados.
La alta afluencia de última hora lleva a notarios a tener que entregar “fichas” a quienes no alcanzan a recibir el servicio, para que puedan regresar en octubre, aunque se les cobra entre 200 y 300 pesos más, pues sólo en septiembre el gobierno no cobra a los notarios por dar aviso del testamento a la Dirección del Archivo General de Notarías. Pese a esa alta asistencia, aún es fuerte la idea de gran parte de la población de no querer testar, sin pensar en los problemas que hereda: familias se han desintegrado cuando una persona muere intestada.
El testamento es un “acto personalísimo, revocable, a través del cual las personas dictan lo que será su última voluntad”, subrayó al detallar que entre los casos más recientes le tocó ver el de un amigo, viudo, sin hijos, a quien únicamente visitaban sus amigos, ningún familiar. Después de que murió llegaron a este puerto varios sobrinos, quienes pasaron por alto las recomendaciones que les hizo como abogado y notario, pues optaron por pelear legalmente las propiedades del occiso, toda vez que estaban en igualdad de derechos.
“Cuando se deja testamento, ahí está la voluntad, y no hay manera [de contrariarla]. La única forma en que se pudiera nulificar un testamento es que el testador no haya estado en sus facultades cuando dictó el testamento, pero es sumamente difícil comprobarlo, mucho, muy difícil”.
Por último, indicó que quien realiza el testamento acude en solitario al notario, únicamente se requiere la presencia de una tercera o cuarta persona, cuando quien lo va a realizar presenta algún impedimento, como lo es padecer sordera, ceguera o no saber leer y escribir. “Actúan como intérpretes, por ejemplo, alguien que no ve, la persona que la acompaña ve que está dictando, la persona pone su huella y quien la acompaña pone su firma. La persona que acompaña no puede intervenir en absolutamente nada”, finalizó.
