*Ni en su peor pesadilla los costeños se podrían imaginar una imponente Pérgola, una Iglesia San José Obrero, un ayuntamiento solitario en este Cuarto Polo de Desarrollo que luciera espectral sin comercios ni gente por la contingencia sanitaria que vive la ciudad por la pandemia del COVID-19.

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA

  LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- La emblemática plaza de Melchor Ocampo, (La Pérgola) la Iglesia San José Obrero de la ciudad de Lázaro Cárdenas, una de las más concurridas en la cabecera municipal, la avenida Reforma, la Avenida Lázaro Cárdenas, presenta desde una inusual imagen vacía de personas, el Palacio Municipal, la imponente bandera de México ondeando solitaria en la Plaza Benito Juárez (Explanada Municipal).

  Estas excepcionales imágenes de los escenarios principales del llamado Fundo Legal es partes de la consecuencia del endurecimiento de las medidas por parte del Gobierno federal, estatal y del municipio la alcaldesa María Itzé Camacho Zapiain, para evitar la propagación del coronavirus, que en el país registra 1,668 casos y 60 fallecidos.

  El pasado miércoles y este jueves empezaron a cerrar muchas de las tiendas de la ciudad ante las peticiones de las autoridades de quedarse en casa y no abrir los locales no relacionados con actividades esenciales. Pese a ello, muchos establecimientos abrieron sus puertas ante la ausencia de amenaza de sanciones, pese a la publicidad del personaje Susana Distancia, creado para la concienciación del coronavirus, frente a la desolada explanada la Secretaría de Bienestar en la tenencia de La Mira, realizó entrega de apoyos o pensiones a personal de la tercera edad sin respetar estos protocolos de sanidad.

  Sin embargo, ese mismo miércoles por la tarde la alcaldesa reveló que los comercios no esenciales que sigan abiertos una vez publicada la norma recibirán primero «un apercibimiento». Y posteriormente, si no cesan sus actividades, serán multadas.

  En un recorrido de este periodista por el centro, este endurecimiento del discurso habría surtido efecto y hoy se veía mucho más solitario el centro, entre estas la pérgola y la céntrica avenida Reforma, asimismo, cuerpos policiales repartidos por el centro de la ciudad se encargan de avisar a los comerciantes de las medidas, además realizar una vigilancia y se lleve acabó los protocolos de seguridad e higiene.

  Además de la iglesia, pérgola y palacio, los edificios del Gobierno del estado, que se encuentran solos, también el Mercado Sobre Ruedas alrededor del Mercado Hidalgo cerca de palacio también cuentan con presencia policiales para que los transeúntes no se aglutinen en los accesos.

  Mario Salazar, un estudiante del Tecnológico Lázaro Cárdenas que se encontraba en la Plaza Benito Juárez, explicó que cuando llegó al centro después de días sin salir debido a que sus clases se encuentran canceladas, tuvo una sensación extraña, como si esta ciudad de unos doscientos mil habitantes estuviese «dormida».

  Sin embargo, un empleado municipal es uno de los muchos que consideran que la situación no es tan grave como se plantea: «No se ha visto nada de COVID en Lázaro Cárdenas. En otros países sí, pero a lo mejor es estrategia de los gobernantes del mundo», opinó.

  Para Beatriz Luna, transeúnte empleada de Telmex, uno de los mayores peligros es la poca información que tiene la gente acerca de la pandemia mundial del coronavirus. «Concienciar es muy complicado porque somos mucha gente y el nivel de cultura no es bueno… Incluso mucha gente dice que esto no existe, pero esto es serio. Está siendo más lento, no nos hemos infectado tanto como en otros países porque yo creo que nuestro clima y nuestra genética ayudan», opinó Beatriz.