*Comerciantes en vía pública señalan que las ventas han caído entre 80% y 90%, por lo que piden al gobierno ser incluidas en sus programas de apoyos.

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA

  LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Secretaría del Ayuntamiento de Lázaro Cárdenas, tiene registrados a los comerciantes en vía pública, mientras la actividad en el espacio público del puerto michoacano ha bajado por la suspensión de clases y por una disminución del trabajo de las oficinas debido a la actual contingencia sanitaria, señaló Marisol Araceli Guerrero Silva, comerciante ambulante sigue saliendo a intentar vender en calles escasamente transitadas.

  Ella explicó que tiene 18 años conviviendo con diabetes, vive de la venta de pepitas (Semilla de Calabaza), de donde sobrevive al día y de ahí compra sus medicamentos, como insulina, entre otros medicamentos para su enfermedad crónica degenerativa, el dejar de vender o tener a quien venderle el producto no es solo dejar de comer, es dejar de atenderse, y no llevar que comer a su familia por lo que pidió ser incluida a una de las organizaciones y poder ser escuchada.

  A más de un mes de que el primer caso de COVID-19 se detectó en México a finales de febrero y luego de las medidas de distanciamiento social establecidas para prevenir contagios, vendedores informales han señalado que la situación los ha afectado significativamente, algunos no pertenecen a organizaciones no hay un líder de comerciantes en vía pública, tras señalar que la caída en las ventas oscila entre un 80% y un 90%.

  “La gente está desesperada, les pido que tomen las medidas de precaución, que traigan su gel y cubrebocas. Sin embargo, está el tema económico en el que la gente ya no está saliendo a las calles, que no hay dinero y ya se siente la crisis”, dijo en entrevista. “La gente tiene necesidad, muere por el coronavirus o se muere de hambre, son decisiones muy fuertes”, señala.

  Guerrero Silva, ha pedido a la jefa de la comuna, María Itzé Camacho Zapiain, que se incluya a este grupo en los programas de ayuda económica o programas de créditos, despensas u otros apoyos gubernamentales, aunque hasta ahora la administración porteña no ha anunciado medidas en ese sentido, y las que ha manifestado no llegan.