*Arcelor-Mittal busca apretar ahora las tuercas a sus proveedores, a los que pide rebajas del 30%
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Primero fueron las subcontratistas, y ahora les toca el turno a los proveedores, la multinacional Arcelor-Mittal pretende apretar las tuercas allí donde cree que puede obtener ahorros de costos y en este caso les ha tocado a los suministradores de servicios, fungibles, materias primas y, en general, cualquiera de los productos que adquiere su factoría en este puerto, no es de negociar para ganar un contrato, tenemos que ir más bajo y sobre eso hoy piden ir aún más barato, ya no podemos.
El Ingeniero Mario Benítez Martínez, Tesorero del Colegio de Arquitectos e Ingenieros de Lázaro Cárdenas, dio a conocer ante la petición del Señor Joao Carlos Silveira, Director de Abastecimiento del gigante del acero ha remitido cartas personalizadas a los proveedores dando a entender que la grave situación del mercado del acero -el consumo está por los suelos- aconseja un esfuerzo general de todos los actores involucrados en el sector; por la parte que les toca, Arcelor espera de los proveedores rebajas en el precio de sus productos y servicios del orden del 30 por ciento.
La reacción de los afectados que ya recibieron la misiva no se hizo esperar y, como cabía esperar, va por cauces de insatisfacción. «Por pedir que no quede, pero esa pretensión es imposible de satisfacer porque hace ya mucho tiempo que estamos trabajando con márgenes apretadísimos; es imposible bajar más las ofertas», aseguró el tesorero del Colegio de Arquitectos e Ingenieros que a voz del empresario de que no están en condiciones de bajar sus costos.
Explicó que la pretensión de Arcelor supone un trastorno «monumental» para su empresa y que el asunto será objeto de análisis «a la mayor brevedad» en el seno del consejo de dirección. Para este empresario, como para otros muchos de la comarca, Arcelor es uno de sus principales clientes y el hecho de recibir la velada amenaza -que así ha sido interpretado en algunos casos el contenido de la carta- de que tiene que bajar los precios para mantener su condición de proveedor le supone, según explica, un serio quebradero de cabeza: «La noticia es terrible y la verdad es que ni nosotros ni otros proveedores de Arcelor de la zona con los que he mantenido contacto telefónico estos días sabemos muy bien qué vamos a hacer. Los precios no los podemos bajar más, pero los contratos de suministro tampoco podemos perderlos porque, según están las cosas, eso sería el principio del fin».
La queja empresarial incide también en el uso «abusivo» que hace Arcelor de su posición de dominio. Según las fuentes consultadas, «la siderúrgica paga cada vez más tarde y, en algunos casos, ni paga». Como ejemplo ilustrativo de esta dilatación de los pagos, un empresario explica que para facturarle a la empresa de Mittal «primero tiene que hacerle llegar ella un acta de conformidad del producto o servicio suministrado y este papel puede tardar meses. Luego envías la factura, y pueden pasar dos o tres meses antes de que te la paguen».
La explicación que los responsables de compras de Arcelor dan en la carta enviada a los proveedores para justificar su petición de «colaboración» en forma de descuentos y ajustes de tarifas es que la propia multinacional se ha visto obligada a bajar sus precios para poder competir en el mercado internacional del acero, marcado por el bajo consumo y por la presencia cada vez mayor de fabricantes de acero de todo el mundo.
«Lo que Arcelor nos está pidiendo a los proveedores es que colaboremos con ella para que pueda superar este bache. No es la única empresa que recurre a esta táctica, ¿qué harán sus competidores, resistirán el envite o se plegarán a la petición de la multinacional? «La desesperación es mala consejera, pero las cosas están tan mal que no sería extraño que aparecieran empresas tirando los precios. Otra cosa será ver hasta dónde está dispuesta Arcelor a arriesgar la calidad o la fiabilidad de los suministros a cambio de obtener ahorros en precio».
