*La huelga en la Universidad Politécnica y la Ofensiva Laboral de Continuidad Neoliberal contra los trabajadores de la educación

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción

LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Desde el pasado 9 de febrero estalló la huelga de los maestros de la Universidad Politécnica de Lázaro Cárdenas, Michoacán, debido a la negativa del Gobierno del Estado de firmar un Contrato Colectivo de Trabajo con el Sindicato que agrupa a 33 maestros que están a cargo de más de 800 estudiantes, siendo ya diez años de estar en funcionamiento este plantel, sin que a la fecha haya aumento salarial, en muchos de los casos menores al salario mínimo.

Tal acción de este gobierno que se dice humanista pero en torno los derechos de los trabajadores de la educación se continua imponiendo una política neoliberal de aniquilación de los derechos laborales y represión a quienes se organizan declarando sus huelgas ilegales como lo fue en el año 2022 a la lucha de los maestros del Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán, a los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos, al igual como lo hicieron con los trabajadores de los Institutos de Capacitación para el Trabajo y en su caso cuando los maestros se han unido con las comunidades indígenas pasando a acciones de mayor presión se han tenido que enfrentar a las amenazas de los grupos narco paramilitares para evitar la protesta así como a la Guardia Nacional, la Marina y los cuerpos de granaderos con una política de cero tolerancia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla que garantiza la defensa de los intereses de las empresas trasnacionales ferroviarias y navieras como se vio en meses recientes en Uruapan, pero sin resolver las demandas de pago de salario a maestros eventuales, la petición de basificación y a miles de maestros que llevan años de trabajo sin estabilidad laboral, esto entre otras peticiones.

Es de destacar que en los últimos años ha habido un avance en la lucha sindical en esta región en torno al crecimiento de más secciones del Sindicato Minero con más obreros basificados en la lucha contra el outsourcing, sin embargo en el caso de uno de los sectores más combativos como ha sido la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación sección XVIII se ha visto debilitada en medio de un proceso de cooptación por parte del gobierno del estado, como también es el caso en algunos municipios y al mismo tiempo siendo fracturados en varias expresiones de la CNTE traduciéndose ello en la desmovilización a modo del gobierno en turno.

Ante esta ofensiva contra los derechos laborales ha sido ejemplar la solidaridad de los alumnos con sus maestros en huelga, pero al mismo tiempo, hay la necesidad de la solidaridad de la clase obrera y los trabajadores de la educación para retomar la movilización unitaria e impedir que se consume una vez más esta política laboral de continuidad neoliberal con un disfraz de izquierda.