*El Sol Azteca ha pasado por dos descalabros electorales el más profundo 2018 y 2021 así como de una desbandada de militantes que eran emblemáticos para el partido político del Sol Azteca
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- El Partido de la Revolución Democrática (PRD) hoy llega al su 34 aniversario sumido en la peor crisis de su historia. A la derrota electoral de 2018, recientemente la del 2021, en este puerto se pierde ante la división entre Silvia Estrada que se va al PAN y Laura Carmona Oseguera con alianza del PRI colocan 4 regidores y sí a esto le sumamos una desbandada de militantes emblemáticos y deudas que dejan en quiebra técnica al partido, ante una próxima contienda de la Presidencia de la República para el 2024.
Pese a este escenario en Michoacán, quien encabeza la dirigencia colegiada del PRD, afirmó que el partido tiene mucho que festejar este 5 de mayo, y lo hará en grande cuando hay distritos que ha sido bastiones para el Sol Azteca con un Comité Directivo Municipal acéfalo, no hay nadie quien dé razón y el poco interés de políticos que están en puestos de Senador, Diputados Federales o Locales, que ya están pensando en brincar a otro partido y seguir su carrera política sin importar que en algún momento formaron parte de esta historia a la democracia.
No hay que olvidar que el partido Morena hoy en el poder fue fundado con dinero del PRD y ahora busca acabar con el partido: Jesús Zambrano, “Hay mucho que festejar como PRD. Es un partido que le ha aportado mucho a las libertades civiles de este país, gracias a la lucha del PRD hoy se respeta el voto para elegir a nuestros representantes, hay libertad de expresión y asociación”, dijo Pedro Sánchez Cadena ex perredista.
El Sol Azteca lleva ya dos descalabros electorales el más profundo. Con dos millones 959 mil votos obtenidos el 2018, fue la cifra más baja desde 1991 cuando obtuvo 1.9 millones, pero con la diferencia que en aquel año el Padrón Electoral era de 36.6 millones, y en 2018 fue de 89 millones de ciudadanos, otro desacierto fue el 2022 cuando se pierde la gubernatura de Michoacán, el estado considerado como la cuna del perredismo.
Surgido en 1989 como resultado del fraude electoral que impidió a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano ganar la Presidencia un año antes, el PRD tardó una década en consolidarse como la tercera fuerza política del país, Cuauhtémoc Cárdenas, junto con Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, entre otros, fundaron el Partido de la Revolución Democrática el 5 de mayo de 1989.
Para Pedro Sánchez Cadena quien fue militante fundador del partidos políticos, la caída del PRD se debe a que en estas tres décadas jamás pudo institucionalizarse, es decir, siempre dependió de una figura carismática para ser competitivo en las elecciones. “¿Cómo explicar la debacle del PRD? Porque dejo de tener un caudillo electoral, ya no estuvo Cuauhtémoc Cárdenas como tutor electoral, tampoco Andrés Manuel López Obrador, y ninguna de las tribus tiene alguna figura que lo sustituya”, dijo Don Pedro Sánchez.
Después de su primera elección federal en 1991, el PRD comenzó a subir su aceptación entre el electorado. En los comicios de 1994 alcanzó los 5.5 millones de sufragios para la Cámara de Diputados, en 1997 tuvo 7.4 millones y en el 2000 logró 6.9 millones, en Lázaro Cárdenas, desde 1988, mantuvo Diputaciones Federales, hasta el último que fue Julio Cesar Godoy Toscano medio hermano de Leonel Godoy Rangel siendo el Senador de la República y luego Gobernador de Michoacán.
También un poco más atrás se logró triunfos históricos en elecciones locales: la victoria de Cárdenas en el Distrito Federal en 1997; la de Ricardo Monreal en Zacatecas en 1998, hoy Senador y Corcholata presidencial de Andrés Manuel López Obrador; la de Alfonso Sánchez Anaya en Tlaxcala en 1999; la de Pablo Salazar Mendiguchía en Chiapas y de Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México, ambas en el 2000.
Es en la primera década de este siglo cuando alcanza su punto más alto. Fueron siete gubernaturas las que ganó el Sol Azteca, incluida la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, entidad que se convirtió en el bastión del partido.
¡Queremos las armas!, gritaba la gente: Pedro Sánchez Cadena recuerda elecciones de 1988.
Fue gracias a la figura de López Obrador que en 2006 perdió por 300 mil votos la elección presidencial. A pesar de ello, el partido ganó espacios muy importantes al lograr 151 diputaciones y 36 senadurías, cifra récord.
Ese año logró 11.9 millones de votos en alianza con el PT y Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano), para caer a los 4.2 millones en 2009, y ya en 2012 alcanzó 8.1 millones. Cabe destacar que en 2006 se contabilizaron todos los votos de la coalición y seis años después sólo los del PRD, que repitió la coalición.
A pesar de mantener fuerza en la Ciudad de México y ganar otras tres gubernaturas, se estancó en los comicios a la presidencia con un nuevo segundo lugar de López Obrador. Después de ese año, comenzó su declive hasta llegar al fondo donde hoy se encuentra. En 2015 logró 4.3 millones de votos y en 2018 (votos separados) alcanzó sólo los 2.9 millones de sufragios.
Lo más reciente fue la gubernatura “puro” del PRD, Silvano Aureoles en Michoacán, y gobierno en alianza en Quintana Roo con Carlos Joaquín González. En otras entidades ganó en alianza con el PAN, pero el candidato es blanquiazul. Mientras, en el Congreso, la representación del Sol Azteca se desplomó: 11 diputados y cinco senadores.
Un partido quebrado
No sólo en el Poder Legislativo se nota la debacle del PRD, también en sus cuentas bancarias. El modelo electoral mexicano establece que el presupuesto de cada partido se dicta de acuerdo a los votos que recibe en las urnas.
De esta manera, mientras que en 2018 el Sol Azteca recibió 498.1 millones de pesos, para este año dispondrá de 396.9 millones de pesos; casi una quinta parte menos en términos presupuestales.
Ese es el presupuesto en bruto, pues todavía hay que reducirle descuentos por multas. Por ejemplo, en mayo le correspondían 33 millones, pero el INE le retuvo 10.4 millones para cubrir las multas; por eso, sólo recibe 22.6 millones de pesos, los sectores populares de campesinos y trabajadores fueron los que más apoyaron a este partido en sus inicios, y que hoy a través de los apoyos y recursos federales respaldan al partido en el poder.
A eso hay que sumarle las multas del partido por otros conceptos, tales como impuestos.
La acumulación de deudas tiene en una situación crítica al partido. En noviembre del año pasado, El Sol de México publicó que, para justificar el despido de 193 trabajadores, el PRD presentó a la Junta de Conciliación y Arbitraje un dictamen contable donde reconocía un boquete financiero de 9998 millones 182 mil pesos, lo que lo ponía en quiebra técnica.
Siendo candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador ya estaba formando otro partido hoy Movimiento de Regeneración Nacional, cabe señalar que “El partido político se ubica actualmente en una situación de insolvencia financiera, que pone en riesgo incluso su permanencia política por la disminución del flujo de recursos proveniente del erario público, lo que lo imposibilita para hacer frente a sus compromisos de carácter económico. Se presenta en este momento un importe por concepto de pasivos que suman la cantidad de 998 millones 182 mil 133.37”, según un documento.
La crisis financiera obligó al instituto político a aplicar un plan de austeridad, con la reducción tanto del número de trabajadores como en los salarios que perciben cada uno de ellos.
“Porque le llaman quiebra técnica simplemente y sencillamente porque no van a poder sostener la nómina que traía el partido”, según comentarios en noviembre pasado el secretario de Administración y Finanzas.
AMLO, Morena y la caída del PRD
Desde la aparición de Morena, hubo una desbandada de militantes perredistas al movimiento encabezado por López Obrador. Símbolos perredistas como Pablo Gómez, Ifigenia Martínez, Alejandro Encinas, Marcelo Ebrard, Dolores Padierna, Porfirio Muñoz Ledo, quien finalmente se desmarca de Morena, entre otros, dejaron el Sol Azteca para apoyar al tabasqueño. Otros, como René Bejarano, prefieren permanecer sin partido por el momento.
Pero el gran error fue la alianza con el PAN. Tal vez ilusionados por los buenos resultados de los comicios locales de 2016, el PRD aceptó ir con el panista Ricardo Anaya para 2018 con resultados devastadores en su contra.
