*Por la reducción de carriles se hace un cuello de botella en la circulación del poniente, el caos vial es mayor en las horas pico donde van o regresan trabajadores y estudiantes.

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción

LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- La construcción de ampliación a cuatro carriles del tramo de la carretera federal 200 y la obra inconclusa del Distribuidor Vial en el cruce de las avenidas Las Palmas y Tulipanes así como el entronque al Recinto Portuario al poniente de la ciudad de Lázaro Cárdenas ya generó un dolor de cabeza a los automovilistas por la reducción de carriles.

La obra que realiza ASIPONA y que continua a la altura del puente a Desnivel para el Cruce a la tenencia de Las Guacamayas a la altura del Aeropuerto en esa zona prácticamente se hace un cuello de botella por los vehículos que vienen de oriente a poniente, porque de cuatro carriles que tiene la Avenida pasa a uno solo el caos vial es mayor en las horas pico donde van o regresan trabajadores y estudiantes.

De poniente a oriente el tráfico está más fluido debido a que solo se quitaron dos carriles a la circulación, Asipona encargada de los trabajos no ha emitido algún comunicado, que informe a los conductores buscar alternativas viales disponibles.

Para descongestionar el flujo vehicular en el entronque donde quedó inconclusa la construcción del Distribuidor Vial, los semáforos del cruce referido deberían darle más tiempo para que se dé flujo continuo en los dos sentidos.

Los conductores que circulen del Puerto, con dirección al norte o al sur o que deseen cruzar la avenida Las Palmas, encontrarán como opciones las vueltas en “U” disponibles fuera de la zona de obras a la atura del cuartel de Seguridad Pública.

También se debería de implementar un contraflujo vespertino para agilizar la circulación hacia el poniente, que funcionará de 17:00 a 22:00 horas, en el entronque y aeropuerto son los puntos más tardados, por lo que los ciudadanos tendrán que armarse de paciencia por el tiempo que dure la obra.