*Celebrarán medio siglo de alcohólicos anónimos en este Puerto Industrial de Lázaro Cárdenas
*Grupos de A. A. conmemoran los 50 años de la llegada del mensaje de recuperación a esta ciudad con una serie de actividades que inician este sábado 21.
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Con el objetivo de permanecer sobrios y pasar el mensaje de recuperación a quienes así lo requieran, grupos de Alcohólicos Anónimos (A. A.) de Lázaro Cárdenas celebran los 50 años de la llegada del Mensaje de Alcohólicos Anónimos a esta ciudad.
Las actividades inician este sábado 21 de septiembre en la Escuela Secundaria Federal No. 1 “Ricardo Flores Magón”, conocida como la Flores, en avenida Ejercito Mexicano, y proseguirán en la misma institución escolar el día domingo 22, donde los integrantes de A. A. compartirán experiencias y conocimientos sobre el programa de los 12 pasos.
En rueda de prensa, los representantes de A. A. recordaron que el único requisito para pertenecer a la comunidad es tener el deseo de dejar la bebida; que A. A. se mantiene con sus propias contribuciones; que es una comunidad en que están hombres y mujeres, que comparten mutuas experiencias y esperanzas para permanecer sin beber Sólo por Hoy.
Entre otras cosas, mencionaron el caso del más veterano en la región con 48 años de sobriedad, y que en los últimos años se han integrado más jóvenes, que se han podido ahorrar años de sufrimiento y de terribles experiencias, hicieron una invitación a todas las personas que deseen asistir a la junta de información como a los trabajos, y éstos últimos iniciarán a las 9 horas de los días sábado 21 y 22 de septiembre.
Sobre el tema de “La sobriedad es una bendición que se comparte”, expresaron los miembros de A. A. y es un regalo de una segunda oportunidad de la vida o de dios, tema que será abordado por los integrantes de 15, 20, 30 y hasta 48 años sin alcohol.
Entre las charla que nos compartió una integrante de AA quien destaca que ¡Cuando el alma llora de gratitud, las lágrimas en los ojos no son de tristeza, son de satisfacción y alegría de haber cruzado el reto más grande “El de dejar de beber”
“Sinceramente no puedo creer lo rápido que pasa el tiempo, pero más, lo rápido que se va la vida. Si estoy contando esto es porque lo logre y Dios y tú, fueron parte de ello. Como nada logre pasar un año sin beber, 365 días sin alcohol y 8,760 maravillosas horas de una vida libre, llamada sobriedad. Si me preguntas – ¿fue fácil? en lo absoluto; pero hoy con plena convicción puedo decirte que valió la pena”.
“Si alguien me hubiera dicho antes en lo que se convertiría mi vida, mi respuesta sarcástica hubiera sido inmediata. Primero, porque en personas soberbias y orgullosas como yo, la concepción de una transformación genuina de Cristo ante un corazón endurecido no era posible y segundo, porque la idea de una vida diferente no era tan siquiera una probabilidad dentro de mi contexto. Sin embargo hoy, 19 de septiembre, precisamente un año después de que toda esta travesía empezara, entre letras y papel puedo decirte que la gracia y el perdón “no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” pues sin merecerlo fui adoptada como hija de un Dios vivo, de un Dios justo, pero sobre todo, de un Dios amoroso que no juzga ni condena según las pastas de los libros, sino más bien se deleita y manifiesta en lo que estas llevan escrito por dentro, historias de vidas destruidas y corazones corrompidos que por gracia fueron alcanzados, transformados y por misericordia hechos de nuevo”.
