*Para muchos padres de familia en este puerto industrial michoacano, el Día del Padre transcurre entre jornadas laborales ligadas al comercio, empresas, taquerías, y otros servicios.

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción

LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Mientras en muchas ciudades del país y el estado de Michoacán el Día del Padre suele estar marcado por reuniones familiares desde temprana hora, en Lázaro Cárdenas, la realidad es distinta para cientos de padres de familia que trabajan en sectores ligados al comercio, turismo, empresas y otros servicios, actividades que no se detienen durante los fines de semana ni las fechas conmemorativas.

De acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda 2020, Michoacán, cuenta con 4,748,846 habitantes, lo que representaba el 3.8% de la población nacional, de los cuales se estima que entre 90 mil y 100 mil son padres de familia. Muchos de ellos llegaron a este puerto industrial en busca de oportunidades económicas, construyendo aquí un nuevo hogar o manteniendo a sus familias a la distancia.

Juan Sánchez Ruelas, originario de Tancítaro, y asentado en Apatzingán, llegó a Lázaro Cárdenas, en el año 1974. Fue en esta ciudad donde sus ocho hijos junto con su esposa y formaron un nuevo hogar. Con el paso de los años, sus hijos crecieron y también formaron sus propios hogares, por lo que el significado de esta fecha ha cambiado.

“Pues ahorita como ya no están como pilares de la familia sus hijos se visitan como familia, o van a ver a sus amigos y felicitarlos. Tenemos que seguir adelante, siempre tenemos altas y bajas. Pero no queda más que felicitar a todos los padres” una situación similar se vive en otras familias, dijo Hipólito Flores, comerciante originario de Puebla, quien aseguro que este Día del Padre lo pasará trabajando.

“Pues el Día del Padre lo voy a festejar trabajando, no nos queda de otra más que trabajar. Mi familia no está aquí en Lázaro Cárdenas. Vivo aquí por cuestiones económicas; tenemos que enviar algo de dinero para la casa”, comentó Hipólito, para muchos padres, la distancia con sus seres queridos forma parte de los sacrificios que implica buscar mejores condiciones de vida.

Aunque el trabajo ocupa gran parte de la jornada, los padres de este puerto de Lázaro Cárdenas encuentran formas de celebrar. Julio Pantoja, taxista, señala que después de cumplir con sus labores espera reunirse con su familia. “Pues ahorita andamos trabajando, espero que saliendo podamos festejar. Siempre hacemos una comida en casa. Aquí tenemos que trabajar porque es un lugar turístico”, indicó.

Otros, como Rigoberto, aprovechan la fecha para convivir con hijos y nietos. “Hoy voy a festejar con mi hija que vive en la colonia Respuesta Social, nos la vamos a pasar con mis nietos. Vamos a ir a comer y a dar la vuelta”, relató.

En algunos casos, las circunstancias permiten una celebración más cercana. Rigoberto y su esposa destacaron que este año tienen la oportunidad de compartir la fecha en familia, algo que consideran especialmente valioso.

Así, entre turnos laborales, reuniones sencillas y encuentros familiares, el Día del Padre en Lázaro Cárdenas refleja una realidad marcada por el esfuerzo cotidiano, donde la celebración suele ajustarse a las exigencias de una ciudad que mantiene su actividad prácticamente todos los días del año, el comercio, empresas, servicios turísticos, y otros oficios.