Más de 450,000 tortuguitas han sido liberadas, a estas fechas como resultado de este programa
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Durante 24 años consecutivos el Campamento Tortuguero con el apoyo de pescadores y pobladores de Ixtapilla, se ha preocupado por la protección de la tortuga golfina, una especie en peligro de extinción que vive en el Pacifico y el Golfo de Fonseca de Honduras.
Pobladores y pescadores del municipio de Aquila en la Costa Michoacana, firmaron hace unos años un convenio de colaboración con las instituciones que conforman la Comisión de Pescadores y Pobladores de Ixtapilla, y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, (Semarnat) con el objetivo de conservar e incrementar la población de tortugas golfinas en las playas de esta comunidad que hoy llega a sus 24 años con la primera arribazón de tortuga Golfina.
Forman parte de la cultura de la preservación y conservación, el alcalde municipal, la Brigada de pescadores y representantes de la sociedad civil de la zona como todos los años, a principios de agosto y parte de septiembre, Aquila en Ixtapilla es testigo de la llegada de cientos de tortugas que regresan del Océano Pacifico para desovar. En su breve visita a las playas de la región, cada una de ellas dejará entre 80 y 120 huevos que 45 días más tarde eclosionarán.
El Dependencias gubernamentales del estado y federales entregan alimentos por trabajo a los pescadores que trabajan durante la temporada de veda recolectando huevos de tortuga y llevándolos a los campamentos, donde son cuidados para que nazcan las tortuguitas que luego son liberadas al mar.
A pesar del elevado número de huevos, las tortugas que llegan a adultas son muy pocas. Constantemente los nidos son atacados por animales o sus huevos son comercializados por de manera furtiva, impidiendo que muchas de ellas lleguen siquiera a nacer. Las que sí lo hacen y logran atravesar la arena de la playa, han de superar una larga travesía en el mar llena de obstáculos, entre ellos aves y peces, lo que hace que sólo unas cuantas consigan salir del Océano Pacifico y alcanzar la edad adulta.
La tortuga golfina se ha convertido en un símbolo de identidad de las comunidades costeras del sur de Michoacán y su protección se ha hecho indispensable para intentar revertir el proceso de extinción. Para detener esta tragedia, los habitantes de Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuayana, comunidades situadas en cada uno de los tres municipios de Michoacán, se organizan en auténticas brigadas para patrullar las playas y recoger los huevos que las tortugas abandonan a su suerte, trasladándolos a unos viveros que vigilan 24 horas al día, a la espera de que nazcan las nuevas tortugas del Pacifico.
Nidos en campamentos tortugueros donde se depositan los huevos recolectados por los pescadores. Cada nido alberga muchos huevos desovados por una sola tortuga. Sin esta labor, estos huevos serían comercializados o atacados por depredadores, perdiendo miles de tortugas. Esta es una de las actividades principales de la veda, que se lleva a cabo del 1 al 25 de agosto de cada año.
Por los últimos veinticuatro años ha venido entregando recursos para la compra de materiales, adquisición de combustibles, pago por asistencia técnica especializada durante la siembra e incubación de huevos, nacimiento de neonatos, liberación y tabulación de datos biológicos y alimentos por trabajo, entre otras actividades.
Hasta la fecha se han liberado más de 450,000 tortuguitas como resultado de este programa: “Este será el Vigésimo cuarto año que llevamos apoyando este importante programa. Reiteramos que dependencias de gobierno estatal y federal, para su desarrollo al precio más bajo, prioriza el cuidado del medio ambiente, así como el mejoramiento del nivel de vida de nuestras comunidades vecinas. Quiero aprovechar también para felicitar a los habitantes de la comunidad y pescadores de la zona sur por su compromiso, ya que son elementales para el éxito de la conservación de la tortuga golfina”.
