*Sin aval alguno de alguna ley o reglamento, originaron esta labor para ganarse unos pesos a falta de opciones de trabajo
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Cada vez son más jóvenes entre hombres y mujeres los que se unen a los grupos de limpiaparabrisas, malabaristas y vendedores, en plan de autoempleo y con la posibilidad de llevar algunos pesos a casa y solventar los gastos de alimentación. Estos trabajadores no cuentan con regulación legal o vigilancia alguna acerca de su labor, sólo existe la instrucción de la corporación de Tránsito de que deben retirarse de los vehículos a permisión del semáforo para evitar percances.
En este municipio no existe regularización para quienes laboran en los cruceros o semáforos como limpiaparabrisas, malabaristas, bailarines y ventas incluso en las listas sobre opciones de trabajo no existe lugar para esta actividad, por medio de la cual decenas de ciudadanos se unen al no encontrar opción de trabajo ideal.
El autoempleo reconocido como parte del trabajo informal es la única opción para muchos jóvenes, adultos que en ocasiones utilizan a los niños, que trabajan en los semáforos ubicados en el entronque de la Avenida Las Palmas, con el acceso a la Autopista, en avenida Lázaro Cárdenas, y Rio Balsas, frente a palacio municipal y la terminal de autobuses, desde la mañana hasta el atardecer.
Entre ellos acuerdan sobre algunas medidas de seguridad que adoptan sobre la marcha para evitar ser arrollados por los vehículos. Algunos se han aliado y trabajan juntos como vendedores, malabaristas y limpiar los parabrisas a la par, obteniendo un plus de tiempo para alcanzar a atender a dos carros durante el alto del semáforo. La mayoría de los que optan por esta oportunidad informal para trabajar son jóvenes, pues deben tener la agilidad suficiente para moverse entre los vehículos y ganarse el peso del día.
Al cuestionarlos sobre su percepción, aseguran que en un día favorable han llegado a reunir hasta 230 o 250 pesos; de lo contrario, existen ocasiones en que se llevan sólo de 70 a 90 pesos en un día completo.
“Cuando están de buenas los automovilistas (se ríe), porque cuando están de malas, ni las gracias, a veces nos avientan los carros o nos dicen maldiciones, pero no intentamos nada malo, lo que queremos es comer y llevar de comer a la casa, nada más”.
Existen automovilistas a los que les parece bueno que exista estos servicios de el limpieza, y así mejorar la visibilidad al conducir, a la par del beneficio para los limpiaparabrisas; esta el vendedor de frutas, aguas y sodas mientras que otros se quejan de algunas irregularidades, como el trabajo de los jóvenes bajo el influjo de sustancias que modifica su comportamiento y el hecho de que no solicitan permiso para ejecutar la acción. Así transcurren los días en esta ciudad, donde la cantidad de jóvenes que se auto emplean en los semáforos que se pueden contar distribuidos a lo largo de la avenida Lázaro Cárdenas es incontable, abonando al obligado autoempleo en calidad de informal, sin prestaciones y riesgos al por mayor, la única garantía que existe para ellos es que reúnen alguna cantidad que les ayuda a redimirse del hambre dos veces al día
