*La Visitaduria Regional de la CEDH no ésta haciendo su función ante esta situación que pone en riesgo a los internos y todo el personal que rodea el penal y los juzgados penales.

 POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA

  LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- El Licenciado Enrique García Hurtado, Ex Director del Centro de Readaptación Social de este puerto industrial, ante esta situación de la pandemia, dijo que frente a las medidas de prevención por COVID-19, no basta con cancelar visitas a los CERESOS sino trabajar para evitar contagios entre internos, personal de custodia y administrativo, así como del personal de los dos Juzgados Penales y proveedores.

  El abogado apunto que a través de una iniciativa de punto de acuerdos en los legisladores en el Congreso del Estado soliciten a los tres órdenes de gobierno implementen las acciones necesarias a fin de prevenir contagios en los centros penitenciarios del Estado, dijo que la Secretaría de Salud estima que diariamente ingresan a las cárceles del estado y federales alrededor de 3 mil 500 personas, entre abogados, empleados y proveedores de ellas, aproximadamente 400 son de familiares de internos.

   Agregó que el Gobierno Federal emitió un protocolo de actuación para la atención del Covid-19 en centros de reinserción social a su cargo, el cual contempla a miles de internos, por ello es imperante se aplique un protocolo en todo el sistema de reinserción social de Michoacán, sostuvo el también el Ex Director del Penal en Lázaro Cárdenas que de acuerdo a estudios de diversas organizaciones civiles, el nivel de hacinamiento hoy en día es elevado lo que incrementa el riesgo de contagio, indicó García Hurtado.

  Solo en materia federal, el 60% de los centros tiene deficiencias para cumplir con las medidas de higiene y sana distancia, y según información de expertos, los presos, sus familiares y personal se vuelven más vulnerables la enfermedad.

  Organizaciones de la sociedad civil como Documenta, Reinserta y Derechos sin Barreras, alertan que en las cárceles mexicanas, donde se encuentran recluidas poco más de 200 mil 936 personas, existe el peligro de contagios masivos de Covid-19 el principal riesgo, alertan, es que en seis de cada 10 prisiones, las condiciones para cumplir con medidas de higiene y sana distancia son difíciles de cumplir, pese a lo que ha demandado el gobierno federal para evitar la propagación del Covid-19.

  El Diagnóstico nacional del sistema penitenciario de la CNDH de 2019 advirtió que en 63% de los centros de reclusión federales y estatales los materiales, equipamiento e higiene de las áreas de dormitorios son «deficientes»: en 32.79% hay insuficiencia en los servicios de salud, en 33% de las prisiones hay sobrepoblación y en 32% existe hacinamiento.

  Según la Encuesta nacional de población privada de la libertad del INEGI, 45.6% de la población privada de la libertad compartió su celda con más de cinco personas y 12.5% compartía cama; además, 30% de las personas reportó contar con agua potable en sus celdas y alrededor de 5%, carecía de drenaje. «Ahorita no hay casos confirmados dentro de los centros de reclusión, pero una vez que entre el contagio va a ser masivo.

  Las zonas de aislamiento no existen», advierte el abogado. Por otro lado la asociación Reinserta manifiesta que “las autoridades de los tres órdenes de Gobierno deben considerar en sus planes de emergencia al sistema penitenciario, destinando los recursos humanos y materiales necesarios para la atención de tan delicada situación”.

  En tanto familiares de internos en el penal de este municipio en El Bordonal, indican que “las personas privadas de la libertad padecen un sistema penitenciario en crisis que no está preparado para hacer frente al nuevo coronavirus, tienen un sistema caracterizado por diversas situaciones que vulneran sus derechos humanos, como hacinamiento, corrupción, ingobernabilidad, carencias de agua, insumos y servicios básicos de higiene que los pone aún más en riesgo ante la pandemia”.