*Muchos propietarios de vehículos automotores dejan sus unidades estacionadas sobre las banquetas lo que representa un peligro para los peatones, principalmente mujeres embarazadas, niños, personas con discapacidades y adultos mayores
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- La costumbre de estacionar los autos sobre las banquetas es un problema muy grave que pone en riesgo la integridad de las personas e incluso la vida, sobre todo en el caso de los infantes, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y adultos mayores, quienes se ven obligados a caminar entre los autos y sobre la vía del flujo vehicular por la falta de conciencia y atención de las autoridades.
Muchos propietarios dejan sus carros sobre las banquetas por el riesgo latente que representan “los borrachazos”, ya que no son extraños los conductores ebrios que terminan estrellándose contra carros estacionados a orilla de la calle, postes y bardas, y aunque esta medida sí ofrece cierta seguridad se entiende que no es tan negativa porque los autos son retirados durante el día.
El problema serio son los carros que ocupan toda la banqueta al ser estacionados en batería y que no dejan espacio para que las personas puedan pasar, y esto es lo que incomoda a los peatones, los peligros varían dependiendo de las cualidades de cada persona, por eso es fácil suponer lo arriesgado que es esto para las mujeres embarazadas, discapacitados en sillas de ruedas y adultos mayores, además de que aquí se incluyen también los que llevan una carriola, con un menor en su interior.
El reclamo de los ciudadanos radica en que no es necesario incurrir en esta práctica ya que muchos vehículos son estacionados justo frente a las cocheras de los domicilios, y se entiende que si es tanta la necesidad de quedar cerca de las casas, pues entonces que los dueños terminen por introducirlos en ellas y que no los dejen cerrando el paso al peatón. El problema es serio y es también muy común, la Delegación de Tránsito debe, consideramos, poner atención a éste hábito que tienen cientos de conductores en diferentes puntos de la ciudad.
Tiendas, Oficinas, lugares públicos, incluso fraccionamientos, donde desde la planeación de estos al no dejar un área para estacionamiento, y que finalmente los propios vecinos son víctimas de conductores “gandayas” que aprovechan la unidad para cerrar el paso al subirse a la banqueta.
