*Llega a 40 pesos kilo de bote de aluminio, lo que motiva a mucha gente ayudarse en la economía familiar
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Decenas de familias compiten con pepenadores para conseguir el sustento en este municipio, buscando diversos materiales en la calle o el relleno sanitario, botes de aluminio, cobre, láminas o cualquier metal representa la oportunidad para cientos de personas de obtener algo de dinero y algunos de ellos se emplean de tiempo completo como pepenadores.
De acuerdo con un informe de autoridades municipales, en este municipio porteño existen disperso por las colonias un total de 150 contenedores conocidos como recicladoras, donde les permiten recolectar metales, para de ahí llevarlo a los centros de acopio o chatarreros, este tipo de establecimiento representa en muchas ocasiones la única oportunidad de obtener ingresos para personas de escasos recursos o adultos mayores o amas de casa de ayudan con esta forma.
En Lázaro Cárdenas existen dos tipos de pepenadores: Los que levantan materiales reciclables de las calles y cualquier zona urbana, y el grupo de personas a las que se les permite trabajar en el Relleno Sanitario ubicado en San Juan Bosco, en la ciudad es muy común observar a personas juntando botes, cargando láminas, pedazos de fierro o despojos metálicos de los colchones, cualquier material que se pueda convertir en pesos.
En este trabajo informal para obtener ingresos están desde las personas que van juntando botes en sus casas o aquellas de escasos recursos económicos que buscan el sustento, y quienes recolectan sólo para sus adicciones.
MUCHOS TRABAJADORES
Leonel Uribe, encargado del Centro de Acopio, que se localiza en la avenida Tariacuri en la colonia Almacenes de Fidelac, mencionó que son decenas de personas las que acuden de manera diaria a vender sus materiales. «Atendemos de 200 a 300 personas a diario y por lo general es el bote de aluminio el material que más nos traen a vender y en segundo lugar es la chatarra en general, desde láminas, fierros… de todo.
“Tenemos clientes de todos los sectores: Desde las familias que van juntando sus botes en casa, mayoristas que nos traen grandes cantidades y hasta pepenadores que recolectan cualquier tipo de metal de las calles”, comentó.
Durante estos meses de contingencia sanitaria, con la restricción en la venta de cerveza y la poca actividad en negocios, se vieron afectadas las recicladoras, “Con esto de la pandemia nos hemos visto muy afectados. “En mi centro de acopio me vi en la necesidad de cerrar el negocio; ahora ya estamos de nueva cuenta y batallando como muchos otros”. “Sin duda alguna, es el bote de aluminio lo que más nos traen, también pedazos de aluminio, de fierro, láminas, porque ya otros materiales como el cobre o el bronce es muy poco el material que compramos”, dijo.
