*Descubre cómo Alcohólicos Anónimos en Lázaro Cárdenas ofrece un camino de esperanza y renovación a través de los conmovedores testimonios de miembros del Distrito 2
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Con el objetivo de ofrecer una alternativa de recuperación al alcoholismo e informar a la población sobre los daños que ocasiona su consumo, del 22 al 28 de enero se llevará a cabo la 29.a Semana Nacional Compartiendo Esfuerzos, con el tema: “Un mensaje de vida para los pueblos indígenas”, se dio el banderazo de inicio en el plantel educativo del Colegio de Estudios de Bachilleres de Michoacán CEBM en la tenencia de La Mira.
Como parte de esta jornada, más de 30 instituciones participarán con diversas actividades de difusión y prevención, y se instalarán más de 8 mil módulos en toda la república mexicana en el evento inaugural, la titular del Director del Plantel y de la Secretaría de Seguridad Pública, en la comunidad de Alcohólicos Anónimos lleva a cabo la labor de transformar la vida de aquellos que han caído en el alcoholismo así como de hacer conciencia en los jóvenes estudiantes que son vulnerables al ser víctimas de uso y consumo del alcohol.
La evolución en cada uno de sus integrantes busca encontrar una salida a este mundo lleno de altibajos y, en ocasiones, de significativas pérdidas entre los integrantes pertenecientes a esta comunidad compartieron cómo ha sido su experiencia durante este camino. Respetando el anonimato de esta agrupación, los nombres de los entrevistados no serán mencionados; se referirán a ellos como CIP, SCIP, MCD y CPA9D, haciendo referencia a los cargos que ocupan dentro de Alcohólicos Anónimos.
Mencionaron que lo que lo hace sentirse parte de esta comunidad es el puente de comprensión que existe con los integrantes, ya que han vivido en carne propia lo que pasa dentro del alcoholismo. «Como ellos ya vivieron, ya sintieron lo que causa el alcohol en las personas y uno también lo vivió, pues hay un enlace. Se comprende uno con el otro más fácil (…) Acá entre nosotros, nuestras historias son mucho muy parecidas. El alcohol nos ha dañado igual, nos ha perjudicado igual, entonces nos entendemos, sabemos de qué estamos hablando porque lo hemos sentido, lo hemos vivido».
Yo decía “como que este señor ya está trastornado”, pensaba yo “el alcohol lo trastornó” y al paso del tiempo me di cuenta de que era una manera de poder ponerme de rodillas, pedirle a Dios que me dejara llegar al final de la noche, pero levantarme y pedirle que este día sea mejor, ese tipo de ejemplos son los que arrastran, son los que nos hacen vivir, el no me sugirió que me hincara, que rezara, no, él me sugirió dejar mis zapatitos abajo de la cama y poco a poco fui entendiendo que ese era el mensaje que él me daba.”
A decir del entrevistado, los mismos miembros del grupo saben distinguir, sin que se lo digan directamente, de qué lado está flaqueando el compañero: “No le decimos, le sugerimos”. Mencionó que llevar a cabo el método de los 12 pasos no es de manera obligatoria, es sugerida: “Simplemente te sugerimos que le hagas así, porque a mí me funcionó, esperemos que a ti también”. A aquellas personas que llevan tiempo en la agrupación les llama «Gallos Jugados», gente que, a decir del alcohólico, ya se la sabe y que solamente están esperando a que se acerquen a ellos y les pregunten cómo hacerle para salir adelante. La pregunta que más persiste a quienes acuden en búsqueda de ayuda recién llegados es: “¿Si me funcionará a mí?”:
“Entonces cuando llegan tienen esa duda, esa incertidumbre, pero al paso del tiempo nosotros, los Alcohólicos Anónimos, comenzamos a hablarles de cómo le hemos hecho, el proceso que hemos llevado. Cuando llegué a la agrupación lo primero que me dijeron es “¿Qué estás dispuesto a hacer para dejar de sufrir?”
Yo les dije “lo que sea necesario, lo que me pongan yo lo hago con tal de no volver a beber, porque yo… mi última borrachera fue tres meses y medio, y ya no quiero repetirla”. Ir a juntas diarias, estar puntual a la hora que se abre la junta, quedarse hasta el final, escuchar a los compañeros, compartir con ellos eso a lo que llama “las terapias de café”, son las cosas que ha visto que funcionan para poder salir adelante: “Estar después de la reunión, quedarte veinte, treinta minutos, con el compañero recién llegado a platicar con él, eso es lo que nos ha funcionado.” Tapar la botella y vivir diferente, es la nueva forma de vivir que el entrevistado mencionó que experimenta quien comparte con ellos su dinámica.
Al igual una mujer y menciona que a lo que le tenía más miedo era a las pérdidas, relaciones, trabajos, hijos, familia: «Siempre estaba en un vaivén de que las cosas me resultaran y se me dieran». Cuando ella llegó a la agrupación, menciona que llegó muy abrumada debido a que señala que para una mujer es muy complejo llegar a un grupo de alcohólicos debido a que la sociedad en la que vivimos no lo ve de buena manera: «Esta es una enfermedad que tiene un estigma muy marcado; en las mujeres, es un estigma doblemente marcado porque vivimos en una sociedad que aún tiene conductas muy machistas. Entonces, es muy complicado».
Cuando ella llegó por primera vez a un grupo de Alcohólicos Anónimos, la recibió un señor que rondaba los 44 años: «Me fijé primero en que nadie me viera entrar al grupo porque lo primero que tienes es vergüenza. Entonces, yo dije ‘Ay, a ver si nadie me ve’ y me metí corriendo. Ya cuando me metí, estaba un señor sentado cerca de una escalera de caracol. Me quedé sentada ahí, y me dice ‘Qué bueno que viniste, ya te estábamos esperando’. Y yo me quedé callada y dije ‘Ay, ¿a poco al señor le dijeron que iba a venir? Yo no le comenté a nadie’, y me dice ‘Pásate, ándale, siéntate. ¿A qué vienes?’ Y le digo ‘Pues venía a ver aquí que ayudan con los problemas para dejar de beber’. ‘Hombre, si ni cara de alcohólica tienes tú, nombre, te ves bien buena gente’.
Entonces, el aligerar esa… me hizo entrar en esa atmósfera tan tranquila que me relajé, porque pues no sabes a lo que vas, y cómo dice el compañero: ‘¿Y esto me funcionará a mí? ¿Esto es para mí? Yo siendo mujer y viendo que había más compañeros y ¿si me funcionará a mí?, ¿si seré bien recibida?'». Cuando sus compañeros fueron haciéndola inmersa en un ambiente de espiritualidad que se vive en los grupos, fue que fue sintiéndose parte: «Al final de las juntas siempre nos damos un abrazo, te invitaban el café, te decían que cómo te encontrabas, cómo estabas». Menciona que no tenía un concepto definido acerca de la vida, situación de la cual se dio cuenta al ir siendo parte de la agrupación.
Tampoco se trataba de que tuviera miedo: «Yo tenía más miedo de vivir, mi miedo era vivir, al no saber enfrentar la vida, las situaciones de mi vida, al no saber sortear estas cosas que como mujeres madres, parejas, del área laboral, sienten que todo te abruma y yo no sabía que estaba no viviendo, o sea existía pero ahí como un ente caminando, como dicen por ahí, en automático».
El llegar a Alcohólicos Anónimos y ver cómo te quitan aquello que te da valor, seguridad, jovialidad, sentirse a gusto con los amigos, sentir compañía, el no aburrirse de nada, desinhibirse, es complicado al inicio: «Yo era otro tipo de persona, entonces el alcohol era esa herramienta que yo tenía para huir de mi realidad. Entonces, cuando había la ausencia de este, yo no sabía interpretar las cosas de la vida, yo no sabía cómo atender una situación, fuera que se moría un familiar, que dejara el trabajo, que a lo mejor peleara con la pareja, un problema de dinero, problema con las amistades, problema con la familia, con mi mamá o con mis hermanas». Al llegar a lo que hoy es su grupo, empezó a sentir ese sentido de pertenencia y comenzó a recuperar su individualidad: «Yo tenía esa necesidad tan desesperada de pertenecer, que yo hacía todo lo que se pudiera por tratar de pertenecer a ese grupito».
El grupo, que accedió a esta entrevista, comparte que es mediante la motivación y el puente de confianza como se puede salir adelante. Alcohólicos Anónimos está presente para ellos como un lugar donde pueden ser ellos mediante las actividades en beneficio de los demás, mismos que llevan a cabo compartiendo testimonios e información para poder hacer conciencia de lo que el abuso del alcohol genera en cada una de las personas que adoptan este estilo de vida por cualquier circunstancia.
Este 22 de enero arranca la 29° semana nacional Compartiendo Esfuerzos, la cual este año tiene como lema «un mensaje de vida para los pueblos indígenas». La inauguración de este evento en Lázaro Cárdenas fue en el plantel del Colegio de Estudios de Bachilleres de Michoacán en la tenencia de La Mira a las 10 de la mañana, y cualquier persona puede acudir a escuchar y compartir en las actividades que se realizan. Los entrevistados mencionaron que todas las actividades que Alcohólicos Anónimos realizan a favor de la sociedad son muestra de su compromiso con la misma, de mostrar que son personas que han visto una evolución en su vida, y se muestran a favor de no estigmatizar este problema de salud, sino de poder abonar a que más gente pueda transformar su vida y cambiarla.
