*Una tragedia que se presume como “acontecimiento histórico” se plasma en los CCT del Sindicato Minero como día feriado y, como una burla, únicamente ha dejado un monumento donde una madre entrega a su hijo y dice: ”Hijo moriste cumpliendo tu deber”.

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción

LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Como un día feriado entre las conquistas del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana plasmados en sus Contratos Colectivos de Trabajo en las diferentes Secciones adheridas al gremio minero este 31 de marzo en memoria a la tragedia en 1959 en la que 153 mineros en una explosión perdieron la vida y hoy son recordados.

El líder minero que este mes de mayo será ratificado en el cargo como Secretario General del SNTMMSSRM en la 44 Convención Nacional recorre las secciones mineras del país, sin tener considerado en su itinerario la visita a Barroterán, Coahuila. En el municipio de Múzquiz, y presidir la ceremonia luctuosa en este mineral para recordar con respeto a los 153 mineros caídos hace 57 años, en la trágica explosión ocurrida en la mina Guadalupe.

El Diputado Federal con Licencia Napoleón Gómez quien debería ser parte principal de la ceremonia, sin embargo, en ninguno de los medios, redes sociales del propio Napoleón, como parte del gremio minero hablan de que asistirá a esta celebración, donde todos los presentes del gremio minero piden por el eterno descanso de los mineros caídos en el cumplimiento de su deber, aquel 31 de marzo de 1969.

De manera sorpresiva algunos funcionarios sindicales de  Secciones mineras en este municipio de Lázaro Cárdenas saben sobre este día conmemorativo como es el 31 de marzo y donde se celebra este evento luctuoso, por décadas en este mineral y de recordar a sus compañeros caídos, donde la comunidad de Barroterán, donde al igual que otros mineros caídos siempre han sido y serán recordados como los mártires del 20 de abril o (Jueves Negro).

Una Breve Crónica de los ocurrido

Lamentablemente, la Región Carbonífera de Coahuila ha sido escenario de decenas de tragedias mineras. Muchas de ellas, sólo quedan en la memoria de quienes sobrevivieron o en los recuerdos de los familiares que aún esperan justicia.

En este hecho histórico se recuerda lo que ocurrió en Barroterán en 1969, una tragedia minera que ya advertía que, al igual que el carbón, en esta zona también abunda la impunidad y la injusticia. A las viudas y huérfanos de Barroterán, a quienes aún les debemos la justicia.

La historia de la Región Carbonífera ha sido contada por las mismas empresas, por los sindicatos y por el gobierno (estatal y federal). Siempre se han dicho maravillas, y a las tragedias mineras se les ha catalogado como: “acontecimientos históricos” de los cuales debemos de estar orgullosos.

La Región Carbonífera de Coahuila es un territorio que desde su fundación, cerca de 1850 ha sido condenado al sacrificio. Todos sus habitantes cumplen los roles que este país necesita: jóvenes que entran a las minas y son mutilados, mineros que mueren sin acceder a la justicia, mujeres que se convierten en viudas y que como pueden lograr sacar a su familia adelante sin tener una pensión, y empresarios mineros que terminan en el servicio público.

Los siniestros son tragedias que lamentablemente, pasan en las minas de carbón por no atenderse las medidas de seguridad, accidentes que se pudieron evitar, pero que por negligencia ponen de por medio la vida de los mineros.

El historial de tragedias en minas de Coahuila es largo, pero tal vez sólo conozcan los últimos: Pasta de Conchos (2006), Micarán (2021) o El Pinabete (2022); sin embargo, la tragedia conocida como: “La Explosión de Barroterán”, en el año 1969. Una tragedia que a la fecha sigue impune.

Una tragedia que se presume como “acontecimiento histórico” para el gremio minero se recuerda en un día feriado en su CCT y que como burla únicamente ha dejado un monumento donde una madre entrega a su hijo y dice: ”Hijo moriste cumpliendo tu deber”.