*Ni se terminará este 2021, la realidad es que la trasnacional se ha administrado muy mal con empresas contratistas con gran dificultad para llegar a la plataforma de producción de lámina en caliente
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- De gira de trabajo por esta puerto de Michoacán, el CEO de la siderúrgica, el pasado 9 de junio 2020, visitó la construcción del proyecto “El Laminador en Caliente”, la cual, aseguró, se concluirá en tiempo y forma, es decir en 2020 y con un presupuesto de 200 mil millones de dólares arrancando las primeras pruebas en septiembre del año pasado. El proyecto lleva ya un año de retraso a septiembre del 2021, sin que se inicie aun la etapa de capacitación al nuevo personal sindicalizado de la Sección 271 que operará la planta.
Empleados de la siderúrgica de capital indu, “Me informaron que sigue en pie el compromiso que hicimos en junio de que vamos a inaugurar esta planta laminadora en 2022, cuando los obreros de planta agremiados a la Sección 271 reciban la capacitación para operar la planta, su avance de construcción es de 84%, dato que no sólo puede corroborar el personal de la empresa y contratistas sino empleados de la planta, pues la obra no ha sido transparente en cuanto a sus procesos de licitación, adjudicaciones y reportes.
El proyecto apunta a ser reconfigurado, dadas las condiciones adversas de costos, problemas medioambientales y características del mercado de equipamiento, instalación y mano de obra, así como la salida de empresas por el aumento de costos por el nuevo entorno económico, ponen una fuerte presión a la empresa Siderúrgica, encargadas de asignar y gestionar los recursos.
Asimismo, el Plan de Negocios elaborado por la siderúrgica calcula que el costo de la planta, El Laminador en Caliente ascenderá más de los presupuestado en un inicio del 2018 con el proyecto de gobierno Zona Económica Especial (ZEE) que en ese entonces anuncio, unos 200 millones de dólares en cuanto al tiempo estimado que este proyecto estaría produciendo lamina en el año 2020 y que a la fecha lleva un retraso de un año y con detalles que podrían aplazar el inicio hasta el 2022.
Si a esto le sumamos, que llevamos ya un año y medio de la pandemia que causo decesos tanto de personal sindicalizados, empleados y contratistas, aseguró que afectaron el proyecto, no representó una amenaza, sino que “se constató que las empresas contratistas iniciaron con no pagar de forma cabal a sus obreros, que llevó a paros laborales, en exigencia de pagos, prestaciones y una liquidación digna lo que obligó a la empresa Siderúrgica a intervenir para someter a los obreros e iniciar con una ola de despidos.
La realidad es que la siderúrgica se ha administrado muy mal en este proyecto que lleva ya casi tres años, con una gran dificultad para llegar a la plataforma de producción de lámina en caliente a pesar de los multimillonarios recursos que se han canalizado por la trasnacional; además, tiene deudas por más de 10 mil millones de pesos con sus contratistas o prestadores de servicios, y cada vez le cuesta más dinero salir a los mercados financieros sus pasivos, porque perdió el grado de inversión por parte de los administradores.
