*Para especialistas en seguridad estatal esta reforma tiene aspectos positivos y negativos, así como algunos puntos que deben verse con cuidado a futuro

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción

  LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Para algunos especialistas en seguridad estatal y nacional la reforma constitucional que crea la Guardia Nacional tiene aspectos tanto positivos como negativos, así como puntos que deben verse con cuidado a futuro para que el nuevo cuerpo policial sea efectivo en el combate a la inseguridad.

  Pedro Sánchez Cadena, ex director de Seguridad Pública, experto en temas de seguridad, consideró que si no hay una aplicación fiel del proyecto de Guardia Nacional aprobado por el Congreso se corre el riesgo de que se profundice la crisis de inseguridad. “Si la aplicación del proyecto se desvía y es aprovechada con otros fines creo que, ahí sí, la crisis de violencia e inseguridad no sólo no se reducirá, sino que por el contrario se profundizará de aquí al 2024”, opinó.

  Expuso que la efectividad que tenga ese nuevo cuerpo en los próximos cuatro años “va a depender mucho de que haya una aplicación fiel del proyecto tal y como ha sido aprobado”. La Guardia Nacional no está exenta de riesgos, de “un rango de incertidumbre”, por lo que es fundamental que durante los cuatro años que se establecieron como vigencia se aproveche para fortalecer a la nueva corporación, y no para dar fuerza a la presencia de las Fuerzas Armadas, en general y que los militares tengan injerencia en la toma de decisiones, explicó.

  El riesgo sería que la Guardia Nacional se va a conformar mayoritariamente por integrantes de las policías Militar y Naval, y a complementar con integrantes de la Federal, “pero digamos que en cuestiones operativas la mayoría van a ser integrantes de las actuales Fuerzas Armadas”, precisó.

  Sobre el anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador acerca de que el dirigente de este cuerpo podría ser un militar retirado, Sánchez Cadena, estimó que “si quedó el mando en manos de un militar en activo o retirado creo que eso sí reforzará la operación”, pues estaría conformada en su mayoría por personal militar.

  “Por la formación, la disciplina, los valores que todos sabemos que se inculcan a lo largo de la carrera militar, si no tiene un contrapeso en una dirigencia de carácter civil, no sólo simbólica sino real, yo creo que ahí si se fortalecería lo que hemos visto del 2006 para acá, un cuerpo con apariencia civil, pero en los hechos y en la realidad militar”, expresó. “Ese sí es uno de los elementos centrales o estratégicos para poder pensar en el rumbo que tendrá esta Guardia Nacional”, mencionó.

  Otro de los puntos que consideró importantes es el fortalecimiento de las policías municipales, y estatales lo que fue un tema de amplia discusión en el pasado sexenio por las diferentes fuerzas políticas, que también en cinco años haya un cambio en la efectividad de las corporaciones locales, y no mantener al Ejército en las calles como lo hizo Peña Nieto ante el fracaso de la Policía Federal. “El hecho es que no contamos con cuerpos policiacos profesionales, confiables, capaces de combatir esas amenazas a la seguridad pública; ahí también tendría que ser una responsabilidad de todos los niveles, sobre todo de los municipios y de los estados”, enfatizó.

  Apuntó que en un contexto histórico, como ha ocurrido al inicio de sexenios anteriores, podría haber un reacomodo de las organizaciones criminales, producto del cambio de estrategia en la administración federal, como el combate al robo de combustible y al narcotráfico, subrayó que la efectividad de la nueva estrategia no sólo se debe concentrar en las acciones de la Guardia Nacional y en las acciones de contención, sino que también sea una propuesta integral que vaya de la mano con la política social, económica, educativa.

  “Este factor ha sido fundamental para entender el fracaso de nuestra política en materia de seguridad nacional” pues, a su juicio, no se han abordado con el vecino país del norte temas como la venta de armas, el lavado de dinero y el tráfico de drogas. Indicó que algo que ha quedado pendiente y se mencionó en el periodo de transición de gobierno es la legalización de algunas drogas como “una estrategia a mediano y largo plazo, que nos permita ir saliendo de esta crisis de los últimos 12 años”.

  Pedro Sánchez, aseveró que entre los aspectos positivos de la iniciativa está el hecho de haber puesto un límite de cinco años a la presencia de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública. “En ese sentido es una buena noticia porque significaría que de aquí a ese momento (2024) la Guardia Nacional tendría que crearse y fortalecer sus capacidades como policía civil para hacerse cargo de las labores de seguridad pública. En ese sentido es una diferencia importante frente a lo que vivimos en los 12 años anteriores”, sostuvo.