*Familiares de mineros caídos, comité ejecutivo local de la Sección 271 marcharon en memoria de la brutal represión en contra de los mineros y exigir justicia de Héctor y Mario, asesinados en el Sexenio de Vicente Fox y el Gobierno de Cárdenas Batel.
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA / Redacción
CD. LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- La mañana de este martes 20 de Abril se cumplen 15 años de aquel brutal ataque lanzado a los mineros de la Sección 271, un ataque sin precedentes del que no solo los trabajadores, si no vecinos de la comarca y el pueblo en general pudo ser testigo de lo sucedido.
Sin duda esta fecha quedó plasmada en la mente de todos los mineros que con valor y coraje resistieron los embates de las fuerzas públicas de dos órdenes de gobierno, que de manera sistemática articularon la afrenta para llegar hasta los puntos de vigilancia que se encontraban resguardados por los mismos trabajadores en lucha por mejores condiciones de trabajo.
Hablar del 20 de Abril del 2006, dijo José Calderón obrero del Área de Aceración “BOF” nos traslada a una gran cantidad de recuerdos de lo sucedido, cuando el empresario Regiomontano Julio Cesar Villarreal en contubernio con el Gobierno Federal y del Estado pretendían arrebatar de las manos las conquistas de lucha plasmadas en el Contrato Colectivo de Trabajo, y desconocer la personalidad como líder nacional al Licenciado Napoleón Gómez Urrutia.
El Obrero señaló que «Esa noche le tocó hacer guardia junto a sus compañeros y recuerda presentía algo raro, lo que pasa que también ya sonaban los rumores que la empresa y el gobierno se estaban uniendo para venir a quitarlos de los piquetes (puntos de vigilancia) y por eso fue que toda la noche estuvimos atentos, teníamos un radio de un compañero y ahí escuchábamos las noticias temprano, recuerdo aún, que comenzaron a dar las 6:00 de la mañana más o menos y ahí comenzó el bullicio de la gente, gritos de «Ya cayeron los perros» «Hay que partirles su madre», en ese momento unos compañeros tomamos unas piedras porque fue lo único con lo que podíamos defendernos y con todo y miedo nos agrupamos y al grito de “adelante”, comenzamos a ver que por el lugar donde había un corral de los venados venia avanzando un contingente grande de granaderos que venía hacia la puerta Dos.
De inmediato se empezó a correr la voz por diferentes medios, llamadas por teléfono, algunos compañeros fueron a las casas de mineros que vivían cerca de la puerta 2 a avisarles, hubo otros compañeros que fueron a alcanzar los especiales que llevaban a la gente que acababan de salir de noche para avisarles, en la radio también comenzaron a dar aviso de lo que estaba por suceder y poco después de las 8:30 de la mañana aproximadamente comenzó el enfrentamiento con los primeros ataques y ellos nos lanzaron bombas de gas lacrimógeno».
«La verdad que fue algo muy feo, no quisiera volver a vivirlo, me tocó, ver como a algunos compañeros los hirieron con armas de fuego, los autos que incendiaron los granaderos, había incluso helicópteros que nos tiraban desde arriba, a mí y a otros compañeros nos toco sacar niños y familias completas de sus casas para evitar una tragedia.»
«Es muy difícil contarte eso porque aún recuerdo cuando cayó Mario aun lado de donde estábamos, no podíamos creer que estaba pasando eso y fue un momento de shock en el que como que no escuchas nada y te quedas viendo a un solo lugar, luego reaccioné y me dijeron mis compañeros cúbrete por que ya están tirando a matar, con mucha tristeza vimos a Mario tirado y la gente se armo de valor y fue que comenzamos a replegarlos y tristemente más tarde también nos mataron a Héctor porque dicen que fue a corretearlos y se les acercó mucho y fue que le dispararon cobardemente»
Es así como sucedió aquella madrugada de un jueves «negro» que marcó la historia del movimiento obrero en Lázaro Cárdenas.
Los motivos del desalojo ya por todos conocido, fueron parte de los planes que llevaron a cabo los directivos del complejo siderúrgico entonces SICARTSA por los hermanos Villarreal Guajardo, que acudieron a la Ciudad de Uruapan 3 días antes para solicitar al Presidente en turno Vicente Fox Quesada, el apoyo para mandar los elementos de las diferentes corporaciones y poder así perpetrar el ataque.
En aquel momento en el que el entonces Presidente Fox visitaba la Ciudad de Uruapan; al mismo tiempo acudió una comisión de Mineros de la Sección 271, para abordar al presidente y pedirle su intervención para la solución del conflicto y que de una vez por todas reconocieran la toma de nota a la figura del Lic. Napoleón Gómez Urrutia como Presidente y Secretario General del Sindicato Nacional Minero, la respuesta sarcástica de Fox fue «No se preocupen en 3 días les resuelvo el problema», en ese momento el Gobierno y la Secretaría de Trabajo a cargo de Francisco Javier Salazar; intentaron a través de una absurda imposición, darle el reconocimiento a un traidor para la clase trabajadora, se trataba de Elías Morales «El Sope», un líder pensado a modo para la empresa y gobierno, del que los Mineros nunca reconocieron como tal.
Ante el desconocimiento del Lic. Napoleón y la imposición fallida de Elías Morales; los Mineros se levantaron en el movimiento de huelga el 2 de abril del 2006, y fue hasta la madrugada del día 20 cuando por más de 6 horas se resistió a las agresiones de aproximadamente 950 elementos de los 3 órdenes de gobierno.
El acto de desconocimiento al Lic. Napoleón se desprendía de una serie de acontecimientos entre ellos, los hechos sucedidos el 19 de febrero del mismo año en la Mina de Pasta de Conchos de una compañía minera filial a Grupo México de German Larrea, a quien molestó mucho los señalamientos del accidente a un grado de «Homicidio Industrial» en contra de los 63 mineros que perdieron la vida y agregando también el malestar para German Larrea por el cobro del 5% de la venta de una de las empresas de este consorcio en el año de 1990 y a quien dicho fideicomiso le pertenecía al Sindicato Minero.
Todo este panorama causó la alianza entre gobierno y algunas empresas, para lanzar una campaña mediática en contra del Lic. Napoleón y poder quitarlo del camino a como diera lugar, hecho que gracias al valor, al apoyo del pueblo de Lázaro Cárdenas, la solidaridad de organizaciones internacionales y de todo el gremio minero, nunca pudo ser consumado.
141 días duró aquel valiente causa del conflicto, se logró disolver el plan perverso en contra del gremio minero. Una vez que terminó el conflicto la empresa se responsabilizó del pago del 100% de los salarios caídos y el aumento histórico de un 42% en todas sus prestaciones.
La empresa SICARTSA de los hermanos Villarreal dueños de Grupo Villacero, no tuvo otra alternativa más que salir huyendo de la ciudad y así llevar a cabo la venta de la antes paraestatal a la firma Indú Mittal Steel hoy ArcelorMittal México.
A 15 años este 20 de abril del 2021 y aunque en esta ocasión por tratarse de la contingencia sanitaria, se llevó a cabo el homenaje a nuestro mártires, la exigencia del gremio minero por hacer justicia a la memoria de Héctor y Mario, sigue siendo la misma. «Héctor y Mario se fueron pero nunca se vendieron» entre los mineros dejaron un gran legado que debe seguir presente en la memoria de cada trabajador, su lucha no fue en vano y seguirán siendo recordados por todos los mineros como los héroes del sindicalismo y del movimiento obrero a nivel nacional e internacional. «Vivan nuestros mártires Héctor Álvarez Gómez Y Mario Alberto Castillo Rodríguez» a quien en su honor se llevó una misa que presidió el Padre Serafín y una ofrenda floral donde se montó una guardia de honor.
