*El empresario Laksmi Mittal se ha apoderado de la mayor extensión de tierra con minerales y no permite que los dueños puedan explotar sus recursos, fomentando hambre y miseria.

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA

  LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- La empresa siderúrgica más grande del mundo ArceloMittal, con una planta en este puerto de Michoacán, ha generado ciertamente fuentes de empleo con mano de obra en este municipio, pero también ha mantenido en la pobreza a ejidatarios dueños legítimos de sus tierras cuyos yacimientos de Hierro no los pueden trabajar libremente, los cuales pudieran llevar a ser familias con un porvenir en esta región y no vivir en la humildad y la pobreza.

  Y es que la empresa de origen India, que desde la privatización adquirió la paraestatal Siderúrgica Lázaro Cárdenas, Las Truchas, (Sicartsa) imperio del magnate del acero Laksmi Mittal, que nació haya por los años de 1950, en una localidad de Sadulpur, donde no existía la electricidad, ahora es un monstruo que hace negocio con minerales que no son suyos fomentando miseria y pobreza entre dueños de tierras que no pueden expropiar sus tierras, en contubernio con gobiernos corruptos.

  El empresario Laksmi Mittal, presidente de CEO de ArcelorMittal, no permite que ejidatarios de Michoacán y Guerrero, puedan explotar libremente sus recursos minerales, lamentablemente el gobierno federal, en tiempos del presidentes de Carlos Salinas de Gortari, hasta Felipe Calderón Hinojosa, otorgó los permisos a esa empresa, para explotar cientos de miles de hectáreas sin el consentimiento de los dueños de las tierras, que con tristeza, ven como empresas extranjeras saquean los minerales mientras que ellos viven la peor de las miserias.

  Desde el día 20 de noviembre, en la puerta dos de ArceloMittal México, en este municipio Lázaro Cárdenas, se instaló un plantón permanente de ejidatarios, pequeños propietarios y trabajadores de la minería, para pedir a la empresa, se les permita trabajar y vender minerales de sus tierras, lo que hasta el momento no les han respondido.

  ArcelorMittal, con sede en Luxemburgo, considerado líder mundial siderúrgico, con más de 230 mil empleados en 60 países, genera el 6 por ciento de la oferta mundial de Hierro. En el 2013 la empresa había cerrado temporalmente la producción por una competencia en la importación de productos de hierro de Rusia y China. Actualmente, la planta opera a todo lo que da y de ella salen cientos de camiones de carga, con materiales de varilla y alambrón que se distribuye a todo lo largo y ancho del país e incluso se exporta por barco a otros países desde el puerto de Lázaro Cárdenas.

  Integrantes del Movimiento Minero Mexicano (MMM) mantiene el plantón en la entrada de la empresa acerera, para pedir que se establezca una mesa de trabajo con los directivos y se pueda llegar a un acuerdo, en lo que ellos llaman un convenio de sociedad en la que ellos pongan los equipos de extracción y acarreo y la empresa compre el mineral y así ambos ganen, tanto en la generación de empleos directos como indirectos y los ejidatarios puedan explotar sus tierras.

  En medio de este conflicto, que además es más que razonable, ningún gobierno ni del estado ni de Michoacán y menos los diputados locales y federales de ambas entidades, se han preocupado por atender esta necesidad urgente de que se les dé facilidades a los ejidatarios para que puedan vender sus minerales a empresas extranjeras que vienen hacer el negocio de su vida, con los recursos de los mexicanos.

  Es aquí, donde los llamados “gestores del pueblo” esos que cobran cerca de 300 mil pesos mensuales por levantar la mano en los Congresos Locales, deberían estar atentos y velar por el derecho que tienen los campesinos de estar sentados en minas de Hierra y al mismo tiempo vivir la peor pobreza.

  El abogado agrarista, Ulises Leñero García, quien encabeza el MMM busca mediante el diálogo, una firma de convenio con la acerera ArcelorMittal, de tal manera que nadie pierda, todo lo contrario, se generen fuentes de empleo de manera inmediata y al mismo tiempo se aprovechen los recursos de tierras que no se están utilizando.