CNTE considera la necesidad de implementar una ruta adecuada con objetivos definidos en tiempo y forma que subsane las carencias y adversidades ante la pandemia del COVID-19.
POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA
LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- Para el docente, la mayor consecuencia laboral de este ciclo escolar, es sin duda el desplazamiento que la televisión hace del docente, «con el pretexto de la educación a distancia se argumentará que no hace falta contratar maestros. La pandemia orillará a miles de trabajadores a adelantar su tiempo programado de jubilación y/o pensión por las enfermedades, en demérito del Sistema Educativo Nacional», argumentó el líder de la sección XVIII de la CNTE, Gamaliel Guzmán Cruz.
Refirió que el objetivo estratégico de los empresarios es incursionar en la educación pública, que deje de ser un derecho social para convertirse en un servicio, «el que tenga para pagar que estudie y el que no…» Apuntó que la CNTE considera la necesidad de implementar una ruta adecuada con objetivos definidos en tiempo y forma que subsane las carencias y adversidades ante la pandemia del COVID-19.
Señaló que es necesario garantizar las condiciones sanitarias en las escuelas públicas del país para proteger la salud de la comunidad escolar. Fortalecer y retomar las propuestas educativas alternativas; en particular la propuesta pedagógica de la CNTE. Detener los intentos de privatización de la educación con la imposición gradual y permanente de la educación virtual y a distancia llamado modelo híbrido».
Por tanto, informó que exigen antes de aplicar cualquier modelo educativo, se consulte al magisterio, «su participación como actor esencial en el servicio educativo debe respetarse íntegramente, así como su horario de labores. Demandamos la implementación de un currículo emergente, en sustitución de los programas oficiales, mientras ocurre el regreso generalizado a las escuelas sin consecuencias que profundicen las desigualdades en términos de calificaciones y acreditación o certificación».
Para lo cual es necesario, la reinstalación de la mesa nacional de diálogo y negociación con el gobierno federal, no sólo para resolver los pendientes, sino que además, «para reflexionar sobre los nuevos temas y en consenso encontrar la solución en bien del servicio educativo y la niñez mexicana».
