*Sin conectividad y en aislamiento, niño y jóvenes de la región costa del municipio, pequeños poblados que estudian el bachillerato y la universidad, viven la discriminación por ser excluidos del sistema educativo

POR Baltazar SÁNCHEZ HUERTA

  LÁZARO CÁRDENAS, MICH.- El Covid-19 ha ampliado la brecha de desigualdad en el aprendizaje entre estudiantes que provienen de contextos de mayor vulnerabilidad. Entre la incertidumbre por cómo se implementan los cursos, la preocupación por lograr una comunicación eficiente entre maestros y alumnos, así como el reto de los padres convertirse en guías académicos de sus hijos, que arrancó el ciclo escolar 2020-2021.

 Los encargos del orden como auxiliares de la Administración Municipal, de las comunidades como Jaujilla, La Manzanilla, La Minita, Chuquiapan y Mexcalhuacan, entre otras comunidades más, señalaron que “Nos vamos a tener que involucrar ahora sí al 100% como papás, porque el maestro va a estar en la parte de enviar ejercicios, tareas y evaluaciones; y como papás debes aplicarlas… Tendremos que ser los guías académicos de los chicos”, externaron, cuyos hijos cursan la primaria.

  Para el encargado del orden de Jaujilla, Javier Valencia Díaz, dijo, el desafío del regreso a clases a distancia no sólo radica en tener una sola televisión y varios niños en casa, sino en la falta de acceso a una buena señal y a Internet. “Aquí donde vivimos no tenemos Internet, no se escucha la radio FM, y no todos contamos con la televisión que nos dio (el expresidente Enrique) Peña Nieto, pero no jala todos los canales”, y la analógica solo las tenemos de adorno.

  En entrevista con este diario, el encargado del orden, destacó que el aprendizaje se dificultará más en aquellos estudiantes que carecen de acceso a Internet o no cuentan con el apoyo total de sus padres, pues viven alguna situación de alfabetismo y hasta violencia ante la pandemia de Covid-19, la crisis económica y el comienzo del curso virtual, varias familias optaron por reutilizar cuadernos, lápices y colores de años pasados, sin embargo, de requerir algún material extra “no todos los alumnos podrán comprar libros o tener acceso a la tecnología, lo que provocará un rezago educativo”, externó.

  Sin consultar a los padres de familia y maestros, sobre quienes recaerá la responsabilidad educativa hasta que se retomen las clases presenciales, que de acuerdo a las declaraciones de Subdirector de Salud Federal será abril o mayo del 2021, ante esta desigualdad social podría fallar la estrategia educativa implementada ante la emergencia sanitaria, la televisión es un medio masivo por el que se transmiten y recepcionan mensajes, por lo que para que los alumnos tengan un aprendizaje, los contenidos transmitidos en el plan del Gobierno deben estimular y provocar la reflexión de los niñas y niñas.

  “De no ser así, lo único que resuelve el uso de la televisión para enviar contenidos educativos, es una amplia cobertura, no un aprendizaje. Esta ilusión educativa, sin embargo, hará que el Gobierno sienta que cumple su función. Especialmente la SEP que, con el hecho de contratar a los medios para que transmitan unos contenidos, parece sentirse complacida y cumplir su función”, señaló el encargado del orden Javier Valencia Díaz.